Jesen

Otoño. Humedad. Piedras entristecidas que se resquebrajan en la pequeña ciudad. Adoquines apelmazados que no sostienen los pasos. Gris metalizado en el aire. Atmósfera eléctrica. Agua batida en retirada que golpea las rocas del malecón. Olas que proyectan gritos a la eternidad, que sufren el efecto de la corriente perdida. Viento del sur; incansable, caliente y mórbido. Viento infinito. Cielo apagado, inerte, sombrío. La mañana no despierta y la tarde apenas se intuye. Zadar

Gris sobre azul
Riba, Zadar
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