Días de vino y rosas

Octubre amanece caótico, imprevisible. Niebla y sol en los ojos. Formas difuminadas. Me pierdo en calles desiertas, en parques marchitos y pienso en la vida que se escurre entre mis dedos. Ideas, proyectos, ilusiones caen del árbol de mi alma. Vuelve a nublarse el cielo, quizás mañana vuelva a salir el sol. Es sólo un presagio…

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