Dodik, el agitador

  

Image Bosnia y Herzegovina (ByH) es un terreno especialmente abonado para lo impredecible. Las heridas de la última guerra permanecen latentes y se perpetúan a través de políticas ultranacionalistas. Un escenario en el que el primer ministro de la República Srpska (sede administrativa de la entidad de mayoría serbobosnia / RS), Milorad Dodik, se mueve con soltura.

Con un lenguaje, a veces incendiario a veces provocador, Dodik desprecia la estabilidad de ByH en favor de un refuerzo de sus posiciones extremistas, que cuentan con el apoyo de una parte importante de la población. En este contexto, la reciente aprobación de la reforma de la policía (apoyada por él), que ahonda en la descentralización del Estado pero acerca un poco más al país a la firma del Acuerdo de Estabilización y Asociación con la Unión Europea, no ha servido para frenar su política incendiaria. La perspectiva de la entrada en Unión Europea se ha convertido en un elemento más de división interétnica, motivado por el papel que debe desempeñar cada una de las entidades constituyentes (bosnios musulmanes, bosniocroatas y serbobosnios) en el proceso, con el fin de reforzar las reivindicaciones nacionales y el concepto de Estado de cada una de ellas.

En un ambiente enrarecido, Milorad Dodik ha decidido situarse en el centro de la escena. Tras la declaración unilateral de independencia de Kosovo, que ha provocado la mayor crisis en la región desde la guerra, el gobierno de República Srpska movió ficha. Primero, reclamando el derecho de RS a la independencia, a pesar de que los Acuerdos de Paz de Dayton no recogen esta posibilidad sin una reforma constitucional. Después, animando a sus ciudadanos a manifestarse a favor de los intereses de Serbia en el conflicto. Las manifestaciones en Banja Luka, capital de RS, exigiendo la independencia de la región, estuvieron apoyadas por el aparato gubernamental, con asistencia de varios ministros y del propio Dodik, que en una exaltación de corte ultranacionalista declaró sentirse más cerca de Belgrado que de Sarajevo.

 

Los serbios que habitaban las zonas que quedaron bajo control gubernamental, incluyendo Sarajevo, huyeron hacia las zonas de mayoría serbia, localizadas principalmente al este del país, junto a la frontera con Serbia. Éste es el motivo por el que la capital mantiene hoy día una mayoría de población bosnio musulmana. Lo que obvia Dodik, y son datos corroborados por organismos internacionales, es que el 83% de las víctimas civiles de la guerra fueron bosnios musulmanes, frente al 25% de serbios, aparte de la limpieza étnica y las deportaciones masivas en zonas bajo control del ejercito federal.

En una reciente entrevista para la televisión croata, el Primer Ministro reconocía que su objetivo desde el gobierno es “fortalecer a la República Srpska y debilitar Bosnia y Herzegovina”. Una declaración de intenciones. La detención de criminales de guerra reclamados por el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (Ratko Mladic, Radovan Karadzic…), que se encuentran casi con total seguridad escondidos en su territorio, no es una prioridad política de su Gobierno ¿Fortalece esto realmente a la República Srpska?

El último capítulo gira en torno a la reciente reforma de la ley electoral para las próximas elecciones municipales de otoño, en la tristemente famosa ciudad de Srebrenica. La limpieza étnica perpetrada por las tropas serbias del general Ratko Mladic aniquiló o expulso de la ciudad a miles de bosnios musulmanes. Hoy, Srebrenica se encuentra dentro del territorio de la República Srpska. Los ciudadanos supervivientes del mayor genocidio cometido en Europa después de la II Guerra Mundial, y que abandonaron forzosamente sus casas huyendo de la barbarie, no tenían derecho a elegir a sus representantes políticos hasta la reciente reforma. Un hecho insólito que ha sido subsanado a pesar de la férrea oposición de la nueva mayoría serbobosnia en esta zona. Milorad Dodik no parece preocupado por este tipo de asuntos, si no de la desmembración  de la ya de por sí debilitada ByH.

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Escudo de la República Srpska

Asimismo, su no reconocimiento de la capitalidad de Sarajevo es uno de los asuntos que el Primer Ministro se encarga de airear cada cierto tiempo, bajo la excusa de la variación demográfica que sufrió la capital tras el asedio del 92 al 95. Tras la guerra, Sarajevo pasó de ser la ciudad con mayor número de población de origen serbio, a excepción de Serbia, a registrar en la actualidad un 95% de población bosnio musulmana. Lo que parece obviar Milorad Dodik es el origen de este hecho. En febrero de 1992, el pueblo de ByH decidió en referéndum su independencia de la República Federal Socialista de Yugoslavia. La votación fue boicoteada por los serbobosnios, liderados por el criminal de guerra, hoy en paradero desconocido, Radovan Karadzic. Con vistas a la futura guerra, los serbios formaron el Ejército de la República Srpska (VRS), que ocuparía posteriormente la mayor parte del país y llevaría a cabo el cerco de Sarajevo, desde 1992 a 1995, con ayuda del Ejército Federal Yugoslavo y elementos paramilitares.

Los serbios que habitaban las zonas que quedaron bajo control gubernamental, incluyendo Sarajevo, huyeron hacia las zonas de mayoría serbia, localizadas principalmente al este del país, junto a la frontera con Serbia. Éste es el motivo por el que la capital mantiene hoy día una mayoría de población bosnio musulmana. Lo que obvia Dodik, y son datos corroborados por organismos internacionales, es que el 83% de las víctimas civiles de la guerra fueron bosnios musulmanes, frente al 25% de serbios, aparte de la limpieza étnica y las deportaciones masivas en zonas bajo control del ejercito federal.

En una reciente entrevista para la televisión croata, el Primer Ministro reconocía que su objetivo desde el gobierno es “fortalecer a la República Srpska y debilitar Bosnia y Herzegovina”. Una declaración de intenciones. La detención de criminales de guerra reclamados por el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (Ratko Mladic, Radovan Karadzic…), que se encuentran casi con total seguridad escondidos en su territorio, no es una prioridad política de su Gobierno ¿Fortalece esto realmente a la República Srpska?

El último capítulo gira en torno a la reciente reforma de la ley electoral para las próximas elecciones municipales de otoño, en la tristemente famosa ciudad de Srebrenica. La limpieza étnica perpetrada por las tropas serbias del general Ratko Mladic aniquiló o expulso de la ciudad a miles de bosnios musulmanes. Hoy, Srebrenica se encuentra dentro del territorio de la República Srpska. Los ciudadanos supervivientes del mayor genocidio cometido en Europa después de la II Guerra Mundial, y que abandonaron forzosamente sus casas huyendo de la barbarie, no tenían derecho a elegir a sus representantes políticos hasta la reciente reforma. Un hecho insólito que ha sido subsanado a pesar de la férrea oposición de la nueva mayoría serbobosnia en esta zona. Milorad Dodik no parece preocupado por este tipo de asuntos, si no de la desmembración  de la ya de por sí debilitada ByH.