El vía crucis de la información

La información fuera de lo políticamente correcto (¿Qué significará esto?) se ha convertido en un lujo. El poder no quiere testigos de sus atropellos y cargas contra el mensajero. Madrid está siendo escenario de importantes movilizaciones, concentraciones y protestas. Crisol de reivindicaciones y bandera de múltiples causas. Agosto no está siendo el mes de las noticias superfluas, que perviven, pero cohabitan con la cobertura prestada a las Jornadas Mundiales de la Juventud y movilizaciones de respuesta a las mismas. La calle es escenario de protestas, pero se quiere silenciar el contenido, situando en primera plana el conflicto. El interés del poder en generar miedo para callar la opinión y la protesta es una táctica habitual, sobre todo cuando una parte importante de la sociedad siente que sus derechos son vulnerados y sus reivindicaciones ignoradas sitemáticamente.

Los medios generalistas profundizan en disturbios. Se quedan en la superficie de la noticia. Causas y consecuencias se disuelven en declaraciones vagas e imágenes sensacionalistas. No hay análisis. Triunfa la opinión. Ya no importa que la caída de Gadafi sea cubierta por teletipos y periodistas de medios extranjeros. Alimentamos el debate hueco en ‘opinatorios’ vulgares, donde cada cual lanza monólogos sin contrate. Da igual prensa, radio o televisión. El periodismo, camina hacia un espacio de indefensión que no augura nada bueno. Periodista siempre ha sido sinónimo de crítica, no de complacencia. Periodista es el que informa y denuncia. No el que alaba mecenas. Para las alabanzas ya quedarán los gabinetes de prensa. Decía una amiga que el buen periodista es como el buen político, debe pasar desapercibido. Ser altavoz, correa de trasmisión del pulso de la calle. No es protagonista, es actor de reparto con una función clara y nitida: COMUNICAR

Los medios digitales y las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) han abierto nuevos horizontes, permitiendo escapar de las líneas mediáticas y editoriales generalistas y convencionales. El periodismo ha encontrado nuevos espacios y formas de salir a la luz, sin embargo, el poder sigue teniendo la tentación de controlarlo, manipularlo y vilipendiarlo. Una veces se valdrá de la violencia, otras de la desinformación y muchas de la indiferencia. La información veraz vive su particular via crucis. Acosada por el interés del poder por controlarla y dirigirla a su antojo, anulando la capacidad crítica que se presupone a nuestra profesión.

Solo desde el apoyo muto y la solidaridad de periodistas y la ciudadanía comprometida se podrá proteger y defender la labor de tantas personas cuyo único delito ha sido informar desde el lugar de la noticia, para que personas como tú y como yo sepamos lo que ocurre, más allá del discurso oficialista de medios que temen perder la gallina de los huevos de oro de la política.

Las 10 Estrategias de Manipulación Mediática

Vamos a diseccionar, con la precisión de un sonámbulo, estas 10 estrategias descritas allá por 1979 por el lingüista, filósofo y activista, Noam Chomsky. Dichas estrategias estuvieron en poder del Gobierno, que los conservo ante posibles amenazas.

1. La estrategia de la distracción. El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”. Hoy, el día que Irlanda accede finalmente a la ayuda económica de la UE para evitar su quiebra se produce el mayor ataque de Corea del Norte a Corea del Sur desde el armisticio de los años 50. Sin embargo, mientras nos atemorizan con derrumbes financieras y potenciales guerras nucleares, la UE también lleva a cabo una dura campaña contra la inmigración ‘ilegal’ desempleada, que engloba tanto el temor económico de las clases medias del viejo continente como el temor a un aumento de la tensión bélica en un mundo mediáticamente militarizado en todos los continentes.

2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos. Claro ejemplo del apoyo popular que las medidas racistas de Sarkozy en relación con la población gitana le han hecho aumentar una popularidad que tenía tocada desde el escándalo L´Oreal

3. La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

4. La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento. La crisis financiera se soluciona con recortes sociales, especialmente en sanidad, educación y pensiones. Nos apretamos el cinturón. Curiosamente, el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez (que se supone debía controlar los excesos financieros) cobra:165.026 euros al año. El gobernador del Banco Europeo, Jean Claude Trichet, cobra aún más: 360.000 euros al año

5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”. Las cadenas de televisión nos llenan los ojos de expertos en todo tipo que nos explican las catástrofes y problemas sociales con un lenguaje maniqueista y demagógico: Sólo pienso en la Campaña electoral en Cataluña y el juego Alicia Croft

6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos… http://www.youtube.com/watch?v=y-nJ5d5IXkE

7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto. La Estrategia Esteban

9. Reforzar la autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución! En vez de paralizar el país (HUELGA FRACASADA) por los atropellos del poder, nos pegamos por las migajas del pseudoestado de bienestar, así como contra l@s que consideramos enemig@s:

10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos. SIN COMENTARIOS